La movilización de los trabajadores de la CRTVE sigue adelante según el plan
aprobado la semana pasada por asambleas multitudinarias, que no se reunían desde
hace tres años. El calendario de movilizaciones incluye
paros parciales el próximo 17 de febrero, manifestación central el 20 de febrero
y huelga de 24 horas para el miércoles 3 de marzo.
Las movilizaciones son en apoyo
de la plataforma reivindicativa que reclama:
-Plena ocupación de todos los
trabajadores y adecuación de las plantillas a las necesidades reales del
servicio público encomendado por la ley.
-Recuperación de los contenidos
de servicio público y la producción en los horarios de mayor audiencia, donde
los informadores de plantilla sean los responsables de dichos contenidos ahora
en manos de “estrellas” y colaboradores externos.
-Suprimir la cesión de la
producción propia sin la plena ocupación de los recursos internos. Creación de
una mesa paritaria de producción propia interna. Recuperación de los programas
de información de actualidad y culturales en TVE y RNE.
-Reducción y limitación de los
directivos externos al 10% que establece la ley para la plantilla y supresión de
la contratación fraudulenta.
-Establecimiento de una carrera
profesional para todos los trabajadores. Fijar de forma transparente los
cálculos de tasas y ratios de contabilización de la producción.
El viernes 22 de enero pasado, la
dirección de la CRTVE hizo público un comunicado en el que consideraba que
“voces interesadas pretenden sembrar el desconcierto, la confusión, la
incertidumbre” y aseguraba que “no hay razones objetivas para crear
este clima”. Para la dirección, RTVE “está en el buen camino” porque el
nuevo modelo “sin publi” ha sido acogido positivamente por la
ciudadanía.
El comunicado señalaba: “En
un contexto de crisis generalizada, nosotros tenemos la suerte de tener
garantizados por ley unos ingresos que posibilitarán el mantenimiento de lo que
tenemos y el desarrollo de nuevos planes. Sobran los alarmismos injustificados.
RTVE tiene garantizada su financiación y sus trabajadores su puesto de
trabajo”.
La nota de la dirección
mencionaba la necesidad de austeridad y rentabilidad personal y material así
como la decisión de “conseguir una mayor integración de los trabajadores en
el proceso productivo y no desperdiciar ni un ápice del talento que hay en
RTVE”.
El lunes 25 los trabajadores se
enteraban de que el nuevo presidente de la corporación, Alberto Oliart, había
contratado a su sobrina, Silvia Delgado, como directora de coordinación de
contenidos de TVE, otra directiva “externa”, lo que ha sentado muy mal a los
trabajadores y los sindicatos de RTVE.
Fuente: SPM-FeSP
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