
Entrevista publicada hoy en diario Sur de Málaga, de la periodista Marina
Martínez, a Caddy Adzuba.
Caddy Adzuba "Es intolerable ver cómo sufre la mujer en el Congo y que nadie actúe"
Apenas tenía 15 años cuando
Caddy Adzuba tuvo que enfrentarse de cerca a la guerra. De la noche a
la mañana, su vida cambió. “De golpe, empecé a ver la muerte en la calle,
cadáveres y mucho sufrimiento”, recuerda. Han pasado 13 años, y en la República Democrática
del Congo continúa el conflicto. En total, cuatro millones de muertos, 400.000
menores de 15 años reclutados por grupos armados y 500.000 mujeres violadas.
Ellas son las principales víctimas, y por ellas lucha Adzuba. Hasta tal punto
que decidió estudiar Derecho para defenderlas. Pero, aunque acabó la carrera,
no pudo esperar. Su impaciencia le llevó a actuar de inmediato. Lo hizo a
través del periodismo. Y desde él no ha dejado de denunciar esta guerra
fraticida, a costa incluso de su propia seguridad -ha sido amenazada de muerte
en tres ocasiones-. “Es intolerable ver cómo sufren las mujeres y las niñas, y
que nadie lo denuncie ni actúe”, lamenta.
En reconocimiento a su
compromiso, esta congoleña de 28 años recibió ayer el Premio Internacional
Libertad de Prensa 2010, que otorga la Cátedra Unesco de
Comunicación de la Universidad de Málaga para reconocer la labor de periodistas
en defensa de la libertad de expresión, especialmente en aquellos lugares donde
su labor está castigada.
Un jurado compuesto por
Armand Mattelart (Universidad París VIII); el presidente internacional de la
Asociación de Periodistas Europeos, Diego Carcedo; la escritora Susan George;
los periodistas Miguel Ángel Aguilar ('El País') y Xavier Batalla ('La
Vanguardia'); la vicepresidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas
de España, Lucía Martínez Odriozola; el decano de la Facultad de Ciencias de la
Comunicación de la UMA, Juan Antonio
García Galindo; el director de la Cátedra Unesco de
Comunicación de la UMA, Bernardo Díaz Nosty; y la secretaria del Sindicato de Periodistas de Andalucía, Lola Fernández,
decidieron por unanimidad apoyar la causa de Caddy Adzuba, que también cuenta
en su haber con el Premio Internacional
de Periodismo Julio Anguita Parrado y con el Premio Club de las 25.
Tendría solución
Pese a los reconocimientos,
Caddy Adzuba “no tenía hasta ahora conciencia de estar desarrollando un trabajo
especial”. Para ella, era algo natural, una necesidad. De hecho, no entiende
cómo el mundo no mueve un dedo ante una guerra que busca “inutilizar” a la
mujer. “Me sorprende por qué los medios no se interesan por un conflicto tan
grave. Estoy segura de que si se conociera mejor, se podría llegar a una
solución”, asegura la periodista, que, a pesar de sus 28 años, se siente “como
una mujer de 50”.
“Tengo la impresión de haber vivido el doble”, confiesa.
No en vano, ha sido testigo de
“atrocidades terribles”. Porque, como advierte, en un Congo en guerra, la
violencia sexual es muy agresiva: “No se producen violaciones normales, no se
limitan a la penetración, sino que también se le introducen a la mujer en la
vagina elementos cortantes como cuchillos, productos tóxicos o botellas de
plástico calientes para destruir su capacidad de reproducción y convertirla en
una persona inútil”, precisa Adzuba, que ha visitado las zonas en conflicto
para conocer a las víctimas.
Más respeto a los
derechos
A todas las siente como
parte de su familia. De ahí su interés por “sensibilizar a la sociedad
internacional para que se respeten los derechos humanos”. A su juicio, la
violencia contra la mujer en el Congo se utiliza como “un arma de destrucción
masiva”, a pesar de que -alerta- “los textos jurídicos a nivel mundial la
protegen en situaciones de guerra”. Pero, además, deben demostrar mucho más que
el hombre: “Mi problema es que no sólo soy periodista, sino también mujer”,
reconoce Adzuba, que tiene su 'atalaya' en Radio Okapi. Desde ella ha sacado a
la luz los “horrores de la guerra”, teniendo que enfrentarse a abusos y acosos.
“Hace falta mucho esfuerzo y
valor”, admite la también miembro de la Asociación de Mujeres de Medios de
Comunicación del Este del Congo. En ella ha encontrado apoyo. También en algún
que otro hombre. No muchos. Quizás el miedo les retrae. Adzuba recuerda cómo
fueron asesinados tres compañeros después de que mediaran con el Gobierno para
que se reconociera su labor. En opinión de Bernardo Díaz Nosty, una “entrega
heroica por la causa de la libertad de prensa, que antepone a su seguridad y a
su vida”.
Su próxima meta es que la
mujer acceda a los puestos de poder: “Sólo así podrán empezar a cambiar las
cosas”. Por ello seguirá luchando. Ayer lo dejó claro tanto en la entrega del
premio como en la charla 'R.D. Congo: Conflicto olvidado, violencias
silenciadas', que ofreció en el marco del décimo aniversario de la Resolución
1325 de Naciones Unidas sobre 'Mujeres, Paz y Seguridad'.
Noticia extraída de http://www.diariosur.es/20100202/sociedad/caddy-adzuba-intolerable-como-20100202.html
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