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La FeSP acusa al Gobierno de dar un lamentable paso atrás al cambiar la
elección del presidente de RTVE. Muestra su preocupación por la actitud de
algunos agentes policiales, que en las últimas movilizaciones se han dedicado a
controlar e incluso detener a informadores gráficos.
La Federación de Sindicatos
de Periodistas (FeSP), a la que pertenece el SPA, denuncia que el Gobierno ha
dado un lamentable paso atrás en la necesaria independencia de la
televisión pública, al haber utilizado su mayoría absoluta en el Congreso de
los Diputados para modificar el sistema de elección del presidente de RTVE.
Frente al modelo existente hasta ahora, que exigía el apoyo de dos tercios de
la Cámara para aprobar ese nombramiento, el PP -con la ayuda de
CiU, UPN y Foro por Asturias- ha cambiado esa ley para poder efectuarlo sin
necesidad de consensuarlo.
La excusa de que lo ha hecho porque los socialistas tenían bloqueada la
elección no tiene ninguna credibilidad, porque viene de una formación
política que ha mantenido bloqueadas durante mucho tiempo, por sus
intereses partidistas, las vacantes en el Tribunal Constitucional, el
Consejo General del Poder Judicial y otros órganos constitucionales.

La Comisión Permanente
de la FeSP, reunida el pasado fin de semana en Madrid, reitera su rechazo a las
modificaciones legales que ha aprobado el Gobierno para permitir que las
televisiones públicas autonómicas puedan ser vendidas o gestionadas por
empresas privadas. Tanto esta decisión como el cambio en el modo de elección
del presidente de RTVE son un claro retroceso en la independencia de las
televisiones públicas, lo que supone un peligroso recorte en el derecho a la
información de la ciudadanía y, por consiguiente, en la calidad de la
democracia.
La FeSP muestra su preocupación por la actitud de algunos sectores de las
Fuerzas de Seguridad, tanto estatales como autonómicas, en las últimas
manifestaciones y movilizaciones ciudadanas, como las referidas al reciente aniversario
del 15-M. Sin poner en duda su responsabilidad de mantener el orden público, en
Barcelona y en Madrid han practicado detenciones -entre ellas, la de un
fotógrafo del Sindicato de Periodistas de Madrid que se identificó
y se limitaba a realizar su trabajo- que dan la sensación de que algunos
agentes se ocupan más en esos actos de impedir el trabajo de los
informadores, como si fueran testigos incómodos del malestar
ciudadano, que de cumplir con su obligación de evitar altercados.
La Comisión Permanente
de la FeSP también expresa su solidaridad a los trabajadores del diario
Negocio, que llevan dos semanas de huelga porque les deben más de cuatro meses
de salario; de Europa Press, donde han despedido a siete personas tras la
convocatoria de elecciones sindicales; de El Mundo, El País o Intereconomía,
cuyas empresas han anunciado un importante número de despidos, así como de
Telemadrid, Canal Nou y otras televisiones autonómicas cuyas plantillas están
amenazadas con verse seriamente reducidas. La misma solidaridad mostramos a los
trabajadores de otras muchas empresas de comunicación de toda España, grandes y
pequeñas, que están pagando las consecuencias de una crisis que no han
provocado y cuyos dueños y gestores la aprovechan para reducir los costes aunque
la calidad de la información se vea muy limitada con tantos recortes.
La FeSP hace un llamamiento al Gobierno para que tenga en cuenta la tendencia
cada vez más extendida en Europa y otros países que sostienen que los recortes
y la aplicación exclusivamente de medidas de austeridad no es la solución a la
crisis si no van acompañadas de otras para el crecimiento y la creación de
empleo.
Junta
Ejecutiva de la FeSP
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