En un acto marcado por la solemnidad y la urgencia de los conflictos que hoy asolan el tablero internacional, el Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA) ha hecho entrega este mediodía del XIX Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado. La galardonada, la periodista colombiana Catalina Gómez Ángel, ha intervenido desde Irán a través de un emotivo vídeo, al encontrarse en el epicentro de un conflicto que le ha impedido viajar a Córdoba para recoger el galardón en persona.
El valor de «estar» en el terreno
Desde Teherán, donde reside desde 2011, Catalina Gómez Ángel ha lanzado un mensaje que es, a la vez, una defensa del oficio y una advertencia sobre su futuro. «Nuestra presencia es extremadamente importante porque tenemos ojos», ha asegurado la periodista, subrayando que el testimonio directo es un «tesoro» irrenunciable.

Gómez Ángel ha recordado con emoción la figura de Julio Anguita Parrado, destacando que el reportero cordobés «murió porque entendió que alguien tenía que estar ahí y contarlo».
En un contexto de guerra que ella misma vive como algo personal —«es mi casa, es mi familia»—, la premiada ha denunciado la doble lucha que enfrentan los corresponsales: la del peligro en el terreno y la de la precariedad impuesta por los medios, especialmente para los profesionales freelance que trabajan sin garantías y con pagos insuficientes.

Antonia Parrado: «No a la guerra y no en nuestro nombre»
El momento de mayor carga emotiva ha llegado con la intervención de Antonia Parrado, madre de Julio. Con una firmeza que ha arrancado una ovación cerrada de los asistentes, Parrado ha trazado un paralelismo doloroso entre la guerra de Irak de 2003 y el actual conflicto en Irán.
«Vengo hoy con mi ‘No a la guerra’ de aquellos años», ha afirmado, denunciando que las decisiones se sigan tomando en despachos a miles de kilómetros de distancia por intereses materiales, masacrando a la población civil. Antonia ha agradecido a Catalina su valentía para informar «del horror de primera mano» y ha concluido con un grito que sigue vigente 23 años después: «No a la guerra y no en nuestro nombre».



El compromiso del SPA: Una trinchera ética
Por su parte, el secretario general del Sindicato de Periodistas de Andalucía, Francisco Terrón, ha reafirmado el compromiso del sindicato con la memoria de Julio y la defensa de la profesión. Terrón ha definido el premio como una «trinchera ética» y un recordatorio de que el periodismo debe ser un servicio a la paz y a los derechos humanos.


El secretario general ha puesto el foco en la necesidad de mejorar las condiciones laborales como una condición indispensable para la calidad democrática. «Aunque silenciaron la voz de Julio, no han podido enterrar su ejemplo», ha señalado, exigiendo protección real para los informadores que, como Catalina o la recientemente secuestrada Shelly Kittleson, arriesgan su vida para que el derecho a la información de la ciudadanía no se convierta en una víctima más de los conflictos.
Una trayectoria de rigor y sensibilidad
El jurado de esta XIX edición ha querido reconocer en Catalina Gómez Ángel no solo su valentía en escenarios como Ucrania, Siria o Afganistán, sino su capacidad para narrar la geopolítica desde la «mirada más honesta», poniendo el foco en las historias humanas y, muy especialmente, en la resistencia de las mujeres bajo regímenes autoritarios.
El premio ha sido recogido en Córdoba por su amiga María Folqué González Valerio, en un acto que ha vuelto a convertir a la ciudad en el referente del periodismo comprometido y veraz.



El acto tuvo lugar en el Centro de Recepción de Visitantes de Córdoba, y contó con la asistencia de periodistas, amigos, asociaciones, organizaciones políticas y sindicales, así como cargos públicos, autoridades civiles y militares. Entre ellos el rector de la UCO, Manuel Torralbo y la teniente de alcalde y delegada de Cultura del Ayuntamiento de Córdoba, Isabel Albás, que acompañaron a Antonia Parrado y Francisco Terrón en la entrega del premio.

Han formado parte del jurado Javier Martín Rodríguez (Agencia EFE, Chile); Isabel Morillo (El Correo de Andalucía); José María Martín García (fundador de Tacet); Concha Pérez Curiel (Universidad de Sevilla); Manuel Torres (Universidad de Córdoba); Antonia Parrado (familia de Julio Anguita Parrado) y Francisco Terrón Ibáñez (secretario general Sindicato de Periodistas de Andalucía)
Como en años anteriores, el Premio Internacional de Periodismo en Zonas de Conflicto en esta su XIX edición ha contado con la colaboración y el patrocinio del Ayuntamiento de Córdoba, la Universidad de Córdoba, la Junta de Andalucía y la Escuela de la Joyería y la Madera de Córdoba.
















Todas las fotos incluidas en este reportaje han sido realizadas por la fotógrafa Patricia Cachinero.







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