Violencias, desigualdad y doble precariedad: la realidad de las mujeres periodistas

Violencias, desigualdad y doble precariedad: la realidad de las mujeres periodistas

La FeSP exige medidas urgentes contra las violencias machistas y la falta de regulación laboral, porque sin igualdad en los medios no existe libertad de información ni democracia plena
En este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP) reivindica los derechos de todas las mujeres y, de forma específica, de las periodistas y trabajadoras de los medios de comunicación. Denunciamos que, a pesar de los avances formales en igualdad, las mujeres periodistas siguen soportando violencias, desigualdades y una precariedad estructural que vulnera sus derechos laborales y profesionales y su dignidad como personas.

La FeSP, organización afiliada a la Federación Internacional de Periodistas (FIP) y a la Federación Europea de Periodistas (FEP), se suma a sus alertas reiteradas sobre el recrudecimiento de los ataques contra las mujeres periodistas.

Las violencias machistas se expresan hoy con especial crudeza en el entorno digital, donde las periodistas son objeto de campañas coordinadas de acoso, amenazas y difamación que buscan silenciarlas, expulsarlas del espacio público y minar su credibilidad profesional. Estas agresiones se dirigen de forma particular contra quienes informan sobre violencia de género, derechos humanos, diversidad sexual, migraciones, racismo y corrupción, agravadas con insultos sexistas, amenazas sexuales, ataques a la vida privada y utilización de imágenes manipuladas.

Estas violencias no son daños colaterales del debate público, sino ataques directos contra la libertad de información y contra el derecho de la ciudadanía a recibir información veraz, plural y de calidad. Exigimos que las empresas de comunicación, las plataformas digitales y los poderes públicos reconozcan el acoso en línea por razón de género como un problema laboral, profesional y de derechos humanos, y que actúen en consecuencia con medidas de prevención, apoyo, protección y reparación.

En las redacciones siguen existiendo desigualdades de género: brecha salarial, techos de cristal que impiden acceder a puestos de decisión, falta de corresponsabilidad y medidas eficaces de conciliación, así como una infrarrepresentación de las mujeres en los ámbitos de mayor visibilidad y prestigio. La FeSP reclama redacciones igualitarias, libres de acoso y discriminación, donde las mujeres puedan desarrollar su trabajo con los mismos derechos, salarios y oportunidades que sus compañeros, y donde los contenidos contribuyan a desmontar los discursos machistas y de odio que atacan a los movimientos feministas y niegan la violencia de género.

La precariedad laboral es uno de los principales factores que agravan la vulnerabilidad de las mujeres periodistas. En España, la ausencia de una regulación específica del periodismo a la pieza y la falta de cobertura social adecuada para este colectivo, fuertemente feminizado, se traducen en una doble precariedad: por ser mujeres y por trabajar a la pieza o como freelance. Esta doble precariedad es la gran aportación de la marca España en el ámbito de la desigualdad de género.

En este Día Internacional de la Mujer, la Federación de Sindicatos de Periodistas exige:
– Una regulación específica del trabajo periodístico a la pieza que garantice derechos laborales y de protección social equiparables al resto de las trabajadoras.
– Que la negociación colectiva incorpore la realidad de las periodistas freelance y a la pieza, con perspectiva de género y medidas contra la precariedad.
– El reconocimiento sindical efectivo de estas trabajadoras, con mecanismos de representación y defensa de sus derechos.

En coherencia con las demandas del movimiento feminista y con la FIP y la FEP, la FeSP también reclama:
– Que las empresas de comunicación implementen y evalúen planes de igualdad reales, como obliga la legislación vigente, así como mecanismos claros contra el acoso sexual y por razón de género, también en línea.
– Que se adopten protocolos específicos de prevención y respuesta frente a las violencias digitales dirigidas a mujeres periodistas.
– Que los poderes públicos desarrollen marcos normativos y políticas públicas que protejan a las mujeres periodistas frente a la violencia, la discriminación y la precariedad, y que sancionen a las empresas que vulneren la igualdad salarial y el derecho a la no discriminación.
– Que las organizaciones profesionales y sindicales incorporen de forma efectiva la perspectiva feminista en su acción.

Junta Ejecutiva Federal de la Federación de Sindicatos de Periodistas (FeSP)