El Sindicato de Periodistas de Andalucía (SPA) manifiesta su absoluto rechazo ante el reparto de cuotas de poder partidista en el Consejo de Administración de la Radio Televisión de Andalucía (RTVA), una práctica que daña la credibilidad del medio público y vulnera el derecho a la información de la ciudadanía andaluza.
Las recientes exigencias de Vox para ampliar su presencia en el órgano de gestión, sumadas al histórico reparto de cromos entre el Partido Popular y otras fuerzas parlamentarias, demuestran que los partidos siguen tratando a Canal Sur como su propio «pastel» político. El Consejo no puede ser un premio de consolación electoral ni un tablero de negociación de poder. El mercadeo con los puestos en estos órganos daña gravemente la independencia periodística de los trabajadores de la radiotelevisión pública.
Blindar la independencia profesional
El SPA considera inaceptables las justificaciones dadas por el portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, quien ha defendido la exigencia de un segundo consejero en la radiotelevisión pública bajo el pretexto de “garantizar la libertad de pensamiento y evitar vetos”. Resulta un ejercicio de cinismo alarmante que una formación que ha atacado de forma sistemática la existencia de la radiotelevisión andaluza —exigiendo reiteradamente su cierre— intente ahora justificar su asalto a los puestos directivos en nombre del pluralismo.
La verdadera libertad de expresión y la pluralidad no se garantizan aumentando las sillas de los partidos en los despachos, sino blindando la independencia de los profesionales frente al comisariado político que la formación ultra pretende ejercer.
Bajo la lupa de la Oficina Antifraude
A esta indignante exigencia de mayor control político se suma la preocupante situación del actual representante de Vox en dicho órgano de administración, Álvaro Zancajo. La Oficina Andaluza contra el Fraude y la Corrupción ha admitido a trámite una investigación contra él por una presunta situación de incompatibilidad, conflicto de intereses e incumplimiento del deber de dedicación absoluta y exclusiva. Este deber viene exigido por el artículo 15.6 de la Ley 18/2007, de 17 de diciembre, de la radio y televisión de titularidad autonómica gestionada por la Agencia Pública Empresarial de la Radio y Televisión de Andalucía (RTVA), el cual establece que la condición de miembro del Consejo es incompatible con cualquier otra vinculación directa o indirecta.
Es inadmisible que, mientras el partido reclama un segundo sillón público, su actual representante compatibilice su sueldo público de 60.000 euros anuales de la RTVA con sus funciones privadas como coordinador nacional de comunicación de Vox. Esta situación debilita las instituciones, quiebra la confianza ciudadana en la integridad del medio público y demuestra que los intereses de estas formaciones políticas están muy lejos del bienestar y el servicio al pueblo andaluz. Los profesionales de Canal Sur no son peones al servicio de ninguna ideología ni necesitan tutelas partidistas para ejercer su labor con rigor.
Elección por méritos profesionales
Desde el SPA exigimos el cese inmediato del definitivo sistema de cuotas de partidos en los órganos de control del medio público. Es imperativo que los miembros del Consejo de Administración sean elegidos por sus méritos, trayectoria y competencias profesionales en el sector de la comunicación, y no por su carné político.
Hay que blindar las redacciones frente a las presiones externas y los intentos de censura o manipulación de los contenidos informativos, porque la RTVA pertenece a toda la ciudadanía andaluza y no a los partidos políticos. El SPA seguirá defendiendo un modelo de televisión y radio público, plural, independiente y gestionado con criterios estrictamente periodísticos.







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